sábado, 17 de julio de 2010

Blood pain...


Mi mirada se desvió de aquel espejo que mostraba la desalmada criatura en la que me había convertido. El recuerdo del dolor que sufrí, y aun sufro, llenó por completo mis pensamientos.

Ardía, ardía por dentro mientras me retorcía. Notaba como mi alma se rompía en pedazos mientras todo mi cuerpo adquiría un nuevo aspecto que acabaría dándole una diabólica hermosura, pero en ese momento solo mostraba una forma de "vida" lamentable y deforme que se retorcía gritando de dolor.

Volví a mirar a aquel espejo, ni yo podía creerme que ahora fuera tan hermosa y pálida como la nieve, y me odiaba por ser lo de aquella manera. Miré mi rostro, unos ojos de un rojo escarlata me miraban fijamente, y mis rosados y pálidos labios dejaban entrever unos afilados colmillos manchados de sangre.
Apreté fuertemente los puños, clavandome las uñas asta que mi propia sangre empezó a brotar.

-Me he convertido en una bestia incapaz de controlarme. Mi alma me ha abandonado y el mas intenso deseo que soy capaz de sentir no es otro que el de cálida sangre...-

Al pronunciar esa palabra mi cuerpo empezó a temblar y se desplomó de rodillas y agachando la cabeza...
Ya no tenía fuerzas.

-Ese tentador elixir que mata lentamente la poca humanidad que me queda...-

Apoyé mi cabeza en las manos tapándome la cara y me lamenté por estar viva.

-Y lo peor es que soy incapaz de dejarme morir. Por mas que lo desee mis instintos son demasiado fuertes como para contrarrestarlos... Por favor, matadme... que alguien venga y acabe con mi lamentable existencia.-

Noté como una calidez recorría mi cara.

-¿Lágrimas?¿Aun puedo llorar?-

Pasé mi mano por mis ojos y al observarlas vi una sustancia carmesí recorriéndome el dedo asta gotear en el frió suelo. Una pequeña risa sarcástica escapó de mi boca.

-¿Porque debería de extrañarme de esto?-

Lentamente me levante y camine hacia el balcón. La calle estaba bulliciosa.

"Espero con toda mi alma...No, con todo lo que queda de mi, que ninguno de vosotros...sea mi próxima víctima."








jueves, 28 de enero de 2010

Angelic charm...


Y una imagen en el espejo me despertó de aquellos dantescos deseos de fuego, dolor y sangre.
Un bello rostro se alzaba ante mis llorosos ojos, entonces, como un rayo que atravesaba mi pecho, empecé a odiar el momento en el que su mirada cruzose con la mía.
Sus bellas facciones eran confusas a la vez que hermosas ya que no revelaban ninguna pista sobre su genero, y como esculpidas en la mas negra de las rocas se alzaban imponentes dos alas tras del misterioso ángel…el ángel de la muerte…

-¡¡OH, hermoso ángel!! Pecaminosos mis ojos por osar contemplar tus oscuros encantos… he osado pecar hacia vos… sin duda mereceré el dolor que infligirme debe el filo segador de vidas de tu arma…-

Mi cabeza calló rendida sobre mis hombros esperando su inevitable fin…
Sentí el oscuro poder que derrochaba su negro filo al ser alzado, pero como guiado por unas tenebras musas extendí mi mano a la vez que mi mirada volvía a posarse en ella. Pero en el momento que mis dedos debieron de tocar el frío cristal no tocaron otra cosa más que su hermoso rostro…
Bajé la mirada contemplando por primera vez sus brazos, uno de ellos, el izquierdo, lleno era de cortes y vendajes, y con el derecho su mortal arma sostenía.

-Esta sensación, este tacto… no podría soportar que fuera la última vez en sentirlos…no, quiero poder notarlo eternamente. Por favor o muerte, hermosa ama de negras alas… acógeme como tu eterno siervo, ya que no encontraras siervo mas leal que el que ante vos se os postra… déjeme servirle asta el día del ultimo juicio en el que caminare junto a vos acompañando a los otros tres tenebros jinetes.-

La muerte bajo despacio su funebra arma hasta dejar su filo reposando en el frío mármol.

-Increíble a la par que desconcertante es tu eterna petición.-

Su voz sonaba dulce y serena.

-He de decir lo sorprendida que me encuentro ya que eres el primer humano que tras haberme observado has tenido el juicio suficientemente despejado como para no desear la muerte con lo que vosotros soléis llamar, mis hermosas manos, tu gran voluntad es claramente visible, esta bien… hágase pues tu deseo de convertirte en el mas fiel de mis sirvientes, pero he de ponerte una restricción… ninguna parte de tu ser a de rozar mi cuerpo mas que yo a ti lo haga… ¿Aun deseas ser mi siervo?-

-Indudablemente, con poder observar tu rostro y tus casi inexistentes caricias me conformo para una eternidad…-

Una bella sonrisa se mostró en el rostro del ángel. Su mano rozó mi rostro que poco a poco se fue alargando hasta formar el de un animal.
Un gran can negro de ojos azules se alzaba ante la muerte.

-Si, se que te conformaras… solo que talvez esas casi inexistentes caricias no lo sean tanto…





martes, 22 de diciembre de 2009

Die Dream...

Para Jacob todo había terminado ya, no existía razón para seguir levantándose cada vez que caía ya que ahora, cuando levantara, no habría nadie esperando que volviera a alzarse, nadie que con esa hermosa sonrisa iluminara la oscuridad que le iba consumiendo el corazón.


-O cuan mística esencia de la vida, ¿Porque he ya de intentar evitar que mi corazón sea consumido por las sombras? ¿Porque he de seguir huyendo del tenebro ángel de la muerte? El ángel que tarde o temprano envolverá mi frío cuerpo con sus hermosas alas negras, uno de los dos únicos ángeles que pueden mitigar este dolor. No, ya no he de seguir eludiéndolo por más tiempo, ya que el otro ángel que podía sanar esta herida, el ángel de mi corazón, ya no volverá nunca.-


Lentamente fue acercando la cuchilla a su brazo mientras un par de lagrimas caían por sus mejillas.


-Yo te convoco, o ángel de negras alas, y te ruego un ultimo favor antes de que me lleves con tigo. Por favor, préstame tus bellas alas para poder volar asta donde yace dormida y poder verla por vez ultima, y despedirme de la única cosa que en esta vida me ha importado de verdad.-


Un fino hilo carmesí brotó de donde la cuchilla presionaba.
Tras un leve rictus de dolor una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Jacob.


-Hermoso dolor, haces que de mi mente desaparezcan mis penas.
Este no será el final sino el principio, el principio de mi liberación, y estas últimas palabras quiero dirigirlas a ella, a la que ojalá el viento haga llegar este mensaje...¡¡¡Te quiero!!!




 
Tu eres mi vida ahora...te quiero mas que a nada, y quiero que siempre siga siendo asi...Aishiteru Sarukat-chan(L)^^